Cómo tirar por los suelos el código QR de las Fallas

 

¿Para qué sirve un código QR que no tiene visibilidad? ¿Merece la pena invertir en una webapp si desatendemos el canal que nos conduce hasta ella?

cartel falla 2012

Si se ha dado una vuelta este año por las Fallas, es probable que se haya encontrado más de un código QR junto a sus monumentos. Muchos medios de comunicación se han hecho eco de esta “invasión” en el que, sin duda, es uno de los mejores escaparates posibles para la herramienta de marketing móvil del momento. Gracias a los QR, los turistas provistos de sus smartphones han podido acceder a contenidos muy útiles en este tipo de eventos, desde información geolocalizada en múltiples idiomas hasta galerías de imágenes con  anécdotas y curiosidades del mundo fallero.

Una gran noticia para el porvenir del recuadro bidimensional que, no en vano, se empezó a escribir hace un año, cuando los códigos QR aún eran un misterio para el gran público. Aquel ya lejano 2011 brindó a Selenus el privilegio de colocar el primer QR a unas Fallas, y para más inri, a la Falla del Ayuntamiento, punto neurálgico de la fiesta. Pese a lo novedoso de la iniciativa, casi experimental, el código fue escaneado por más de 2.000 visitantes.

código qr falla 2011
Código QR de Selenus en las Fallas 2011

Sin pretender arrojarnos más flores de las debidas, aquella experiencia nos enseñó algunas cosas que nos hubiera encantado llevar a la práctica este año. Pero por razones que no vamos a desvelar aquí (ante todo somos caballeros) el proyecto acabó recayendo en otras manos. Lo trascendente del asunto es que la Falla del Ayuntamiento partía con una ventaja frente a sus competidores: utilizar la experiencia anterior para destacar sobre todos los demás códigos QR. Sin embargo, no solo no ha sabido aprovecharla (de hecho apenas ha habido variación ni el continente ni el contenido del QR) sino que, además, la materialización ha sido totalmente nefasta.

falla 2012
Código QR de la Falla del Ayuntamiento 2012

A las fallas primerizas se le puede perdonar que no tuvieran en cuenta, por ejemplo, la distancia mínima necesaria para facilitar el escaneo o que sus contenidos no estuvieran adaptados al móvil. Pero lo que es difícil de comprender es que el código QR de la Falla municipal se halla pasado gran parte de las fiestas tumbado en el suelo, sin que nadie se percatara de ello.

¿Para qué sirve un código QR que no tiene visibilidad? ¿Merece la pena invertir en una webapp si desatendemos el canal que nos conduce hasta ella? Para bien o para mal, este tipo de escaparates acaban convirtiéndose en un examen. Hay fallos imprevisibles y fallos que nunca se deberían cometer. Pero todo es mejorable si existe voluntad y profesionalidad.

El gran despropósito de la Falla del Ayuntamiento 2012 obedece a múltiples razones, todas ellas evitables. El primero, no utilizar un soporte estable para el cartel del código QR, sobre todo teniendo en cuenta que estaba a la intemperie y que, ante cualquier racha de viento, se podía tumbar, tal y como acabó sucediendo. El segundo, no hacer una labor de seguimiento y vigilancia para corregir inmediatamente cualquier problema que pueda surgir. Y, si me apuran, un tercer error: utilizar varios soportes, en lugar de uno solo, para el mismo QR . Téngalo en cuenta para que mañana no le pase a usted también.

código qr fallas 2011
Código QR de Selenus en las Fallas 2011

1 comentario en «Cómo tirar por los suelos el código QR de las Fallas»

Deja un comentario