Soy mi peor enemigo: 5 vídeos para matar al marketing

Hemos dejado que pase un tiempo prudencial pero seguimos llegando a la misma conclusión: cuidado con los vídeos, que los carga el diablo. Pocas personas quedan que no hayan visto aún ‘Compra en Sabadell’, el hit en el que un comerciante de la localidad catalana lidera una versión del Gangnam Style de esas que dejan ojiplático. Bastantes vecinos se han echado las manos a la cabeza y creemos que no les falta razón. Pero no por las señoras ofendidas que lanzan proclamas del estilo “Van a convertir el pueblo en el hazmerreir del país”, lo creemos porque éste es un vídeo que buscaba promocionar el comercio de Sabadell. Oigan, que están comunicando y vendiendo su producto. Pónganle un poco más de cariño, ¿no?

Aquí va un listado de vídeos que, lejos de su propósito inicial, han acabado convertidos en un tiro en el pie:

El Primo Riti la armó en Cullera


Sabadell no es la primera localidad en la que los habitantes salen con antorchas para intentar derribar las aptitudes artísticas de algún que otro vecino. En Cullera (Valencia) todavía se encomiendan al cielo cuando les recuerdan el videoclip del Primo Riti. Porros, catanas y pitbulls para enaltecer “ese pueblo de titanes donde se fuma buena hierba”. Jóvenes de esos que no se ven forzados a emigrar a Alemania, vamos. Se rumorea que cinco técnicos de Turismo de la Generalitat Valenciana autocombustionaron en cuanto el vídeo saltó a Internet.

Ir a Aurgi con pasamontañas


No lo niegues, que seguro que recuerdas la cara que se te quedó cuando viste por primera vez en la tele el anuncio de Rebeca y Aurgi. El mensaje ha calado: “Vienes por el precio”. Claro que si para ir a comprar a Aurgi decides tapar la matrícula del coche y te pones un pasamontañas para que nadie te reconozca, a lo mejor esta apología kitsch no ha sido la mejor idea del mundo.

La cosica pública


Pablo Álvarez Meana, gijonés con 35 matrículas de honor, montó un video-currículum vítae para vender sus virtudes como gestor público. Pero el joven decidió que quería ser una rockstar de la política, con campañas marketinianas a lo Julio Iglesias. Su pose sobreactuada, la sucesión de clichés en las fotografías, la falta de naturalidad y su personal discurso le convirtieron en el centro de las burlas de los internautas. Poner tu cabeza como favicon bien merece toda clase de memes.

La juventud Loewe


Tanto se ha escrito sobre este tema que no queremos ser pesados. Pero nos apetecía rescartarlo para esta ocasión.

 

Somos firmes defensores de los vídeos para las estrategias de comunicación porque son mucho más atractivos para los consumidores que cualquier texto o fotografía. Mete un vídeo en una web y todas las miradas se irán allí. Y si tocas las teclas adecuadas, puede convertirse en viral. La cuestión es: ¿se puede sacrificar cierta calidad para hacer llegar el mensaje con más efectividad?

En una charla con emprendedores salió el tema y yo dije que creo que no hace falta invertir un dineral para contar con tu propio vídeo. Hay pymes que consiguen llegar a su público sin grandes alardes técnicos pero sí con el mensaje adecuado. Dos ejemplos que me gustan: soloporteros, donde te comparan productos en un vídeo, y el señor canario que tiene una tienda de puericultura y te resuelve un montón de dudas. Y como ellos, miles de casos de empresas que saben utilizar los vídeos.

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