Del inbound marketing al storytelling, Iván Ferreiro, Leiva, Carlos Jean, Grateful Dead, Beatles o Pennywise nos dan lecciones de marketing. Ponte los cascos y toma nota:
1. Iván Ferreiro y Leiva: acordes de transmedia
Señor @leiva_oficial Usted y yo solos. Puede elegir su arma y sus padrinos, pero le prometo que no saldrá indemne de este duelo. Ahí lo dejo
— iván ferreiro (@ivanferreiro) 13 de agosto de 2012
Todo comenzó el pasado verano. Iván Ferreiro se citó a través de Twitter para un duelo musical, al estilo La Princesa Prometida, con Leiva (exPereza). La expectación de tan inusual desafío contó con toda la viralidad que ofrecen las redes sociales: sus seguidores vivían en directo los dimes y diretes de los dos artistas, comentaban y retuiteaban sin cesar. Y para que nadie se perdiera ningún tuit, los músicos añadieron el hashtag #LeivaVsFerreiro.
Al final marcaron fecha y lugar: el 29 de octubre en la Sala Galileo de Madrid. Pero la expectación hasta que llegase el duelo traspasó las fronteras de Twitter: Ferreiro escribió en su blog, en Youtube apareció un vídeo a lo Street Fighter y la prensa musical no fue ajena al acontecimiento.
Y llegó el día del duelo amistoso, que se resolvió con un concierto compartido. Pero allí no acabó la cosa porque ambos músicos compusieron juntos la canción Anticiclón y acaban de terminar una gira acústica por varias ciudades españolas.
Ha llegado la hora de ir al diccionario online: «Transmedia: Proceso narrativo basado en el fraccionamiento intencionado del contenido y su diseminación a través múltiples plataformas, soportes y canales (offline y online), con el fin de que cada medio cuente una parte específica y complementaria de la historia. De esta forma, la comprensión absoluta y el conocimiento profundo de la narración se obtienen cuando se recorren las múltiples plataformas, soportes y canales». ¡Ajá!
Bonus: Resulta que Anticiclón fue, con la colaboración de Samsung, el tema promocional de Windows 8. Sí, de repente ya no nos suena todo tan espontáneo…
2. De Kutiman a Carlos Jean:
crowdsourcing era esto
Muchos habéis visto cómo Carlos Jean consigue fantásticos ritmos en El Hormiguero juntando voces y ritmos de gente que no se conoce ni han compartido espacio físico. Lo sentimos si desilusionamos a alguien, pero este experimento ya lo puso en marcha en 2009, con resultados también espectaculares, el músico israelí Kutiman. Youtube está lleno de vídeos de gente cantando y tocando instrumentos en el salón de su casa. Kutiman, tras cientos de horas de trabajo buscando y remezclando, consiguió darles una coherencia con un resultado admirable:
¿En qué se resume todo esto? En el crowdsourcing o cómo conseguir mejores resultados gracias a la colaboración abierta de la gente. La combinación de ideas frescas, colaboraciones con los mejores y un objetivo común casi siempre tendrá un final feliz.
3. Grateful Dead: no quieras agradar a todos
Inbound marketing, qué término más de moda. Y sin embargo, quienes han estudiado esta estrategia señalan a Grateful Dead como los auténticos pioneros, hace ya más de 40 años. En el libro Inbound Marketing: Get found using Google, social media and blogs, Brian Halligan y Dharmesh Shah aseguran que esta banda revolucionó la forma de hacer las cosas: no querían ser ni los Rolling Stones, ni los Beatles, ni ninguna banda de masas que tanto triunfaban en su época. Tenían un estilo característico al que no pensaban renunciar y sabían que solo le gustaría a una minoría. He ahí su éxito. Su mercado era de nicho, el long tail, y supieron aprovecharlo al máximo. Y rompieron las reglas establecidas: mientras los grupos ganaban dinero con la venta de discos, ellos convirtieron la venta de entradas en su principal fuente de ingresos.
¿Cómo lo lograron? Grateful Dead animaban a los espectadores a que grabaran sus conciertos y distribuyeran las cintas (sin ánimo de lucro), una herejía en aquella época. Pero así llegaban cada vez a más gente, las cuales no querían perderse ni uno solo de sus conciertos, que se convirtieron en una experiencia única para la audiencia. Consiguieron conectar tanto con sus fans que estos acabaron convirtieron a la banda en una forma de entender la vida. Los ‘deadheads’ (así se conoce a sus seguidores) recorrían todo Estados Unidos para ver a la banda, financiándose con la venta de sandwiches de queso fundido, brebajes «especiales» y globos nitrosos en las zonas de aparcamiento de los conciertos. ¿Qué es más factible, intentar llegar a todo el mercado o satisfacer a un grupo de consumidores entusiastas?
4. Beatles: que lo vendan/copien ellos
Si tu producto es suficientemente bueno, los clientes satisfechos se encargarán de promocionarlo. El boca a boca de toda la vida, que es lo que mejor funciona porque viene acompañado del plus de credibilidad. Según Rolling Stone, la canción más versioneada de la historia es Yesterday. Millones de personas hablando (cantando) sobre tu ‘producto’. Pocas personas hay en el mundo que no sabrían tatarearla. Pero si los Beatles hubieran sido un one-hit wonder, hoy nadie les recordaría. Siguieron innovando, rompiendo lo establecido, llegando al corazón. ¿Suena a Steve Jobs?
Y no te preocupes por las versiones e imitaciones: las copias, copias son. Los que vengan después llegarán siempre tarde porque, mientras dedican esfuerzos a intentar conseguir lo que a ti te ha dado éxitos, tú ya estarás desarrollando nuevos proyectos.
5. Pennywise: cuenta una historia
Os presentamos a Jason Matthew Thirsk. El que fuera bajista original de Pennywise compuso en 1991 el tema Bro Hymn en homenaje a sus amigos Tim Colvin, Carlos Canton y Tom Nichols, fallecidos en un accidente de coche. Pero en 1996, con tan solo 28 años, Thirsk decidió terminar con su vida empujado por el alcoholismo y sus depresiones. Jason no era tan famoso como Kurt Cobain, pero su muerte fue un auténtico puñetazo en la cara para el resto del grupo y para los fans de Pennywise.
Un año después, la banda dedicó el álbum Full Circle a Jason, volviendo a grabar Bro Hymn y sustituyendo la parte que decía «Canton, Colvin, Nichols, this one’s for you» («Canton, Colvin, Nichols, ésta va para vosotros») por «Jason Matthew Thirsk this one’s for you«. Así nace un homenaje a un amigo. Desde entonces, Pennywise cierran todos sus conciertos con esta canción invitando a los fans a subir al escenario y generando un auténtico éxtasis en el que todo el mundo se desgañita desde que suena el primer acorde de bajo. Los asistentes se sienten parte del homenaje a Jason y quieren, desean, formar parte. Algunos incluso llevan su nombre tatuado. Todos lloran su muerte, a través de los coros, aunque jamás le hubieran conocido. Quien ha estado en uno de sus conciertos sabe que es un auténtico ritual. Nosotros lo hemos vivido.
Bonita historia. Storytelling, lo llaman. Es una buena forma de ir generando una conexión emocional y una lealtad de por vida. ¿Quién no quiere esa relación con sus clientes?
Si conoces algún otro caso ‘músico-marketiniano’, no dudes en contárnoslo en los comentarios. Y si el post tiene éxito, volveremos con otra entrega en la que os adelantamos que aparecerán músicos noruegos que se dedicaban a quemar iglesias y asesinarse entre ellos.
Y si te ha gustado esta entrada, no te pierdas estas otras cinco lecciones de marketing que también nos ha dado el rock.
