En un mercado en el que el escándalo ayuda a ganar notoriedad y ventas, Adolf Hitler se ha convertido en el reclamo de moda. ¿Ha caído uno de los grandes tabúes de la sociedad? Aquí entra en juego la dicotomía del odio absoluto que genera su figura y la fascinación diabólica que produce. Ninguna acción amparada en su sombra consigue evitar la polémica. Si somos tan ineptos como para permitir que se convierta en una suerte de icono pop será un crimen común, pero algunos han decidido explotar ya este filón con mayor o menor acierto. ¿El sexo vende? Adolf Hitler también. Lars Von Trier, vete buscándote otro rollo para llamar la atención.
Alemanes, Hitler… ha vuelto
Acaba de caer en nuestras manos una copia de Ha vuelto, una novela satírica escrita por el periodista alemán Timur Vermes. El libro arranca con la inesperada reaparición del führer en un descampado berlinés en pleno 2011. Completamente desorientado, incrédulo ante un mundo que no reconoce y coqueteando con la indigencia, Hitler va narrando en primera persona sus ‘tragedias’ cotidianas en situaciones tan grotescas como cómicas. No os podemos contar más porque acabamos de empezar el libro y porque no nos gustan los spoilers, pero unas risas sí están garantizadas. Ha vuelto está arrasando: ya lleva más de medio millón de ejemplares vendidos en Alemania, un país que no se anda con bromas con estos temas, y se ha traducido a 15 idiomas. En España lo ha publicado Seix Barral y se vende por 19,33 euros, en alusión al año en que Hitler llegó al poder. Por cierto, el diseño gráfico de la portada está muy acertado.
Adolf Hipster
Le pones gafas de pasta y una camiseta cool y ya tenemos a Hipster Hitler. Bienvenidos a la propuesta de dos norteamericanos que han desarrollado toda una serie de cómics, vídeos y camisetas con el dictador como protagonista y aderezados con guiños para modernetes. Orientado al negocio, por supuesto, que por algo tienen una tienda online y con varios productos agotados. ¿Walter White discutiendo con Adolf Hitler? Señor, llévanos pronto.
El atropello de Mercedes
Un tema de conversación de este verano: el supuesto anuncio de Mercedes en el que uno de sus coches atropella a Hitler cuando solo era un niño. “Detecta los peligros antes de que se produzcan”. Aunque la realización y la ambientación del spot son impecables, los autores (estudiantes de una escuela de cine) dejan claro que es un trabajo y que el anuncio no está autorizado por la marca (que por cierto se indignó). El impacto fue innegable: la gente navegando por Internet para verlo con sus propios ojos y más de 630.000 visitas en Youtube hasta la fecha. Una pregunta: ¿cuántos anuncios de coches recuerdas de los que se emiten actualmente en televisión?
La tetera nazi
En Estados Unidos se echaron las manos a la cabeza en mayo cuando se supo que la cadena de tiendas JC Penney estaba vendiendo una tetera hitleriana. Bueno, jugaba con el subconsciente pero está claro que la anatomía de su asa, el botón de la tapa y el mango comparten inspiración con el dictador. El establecimiento lo negó pero, si vendes teteras, a lo mejor te gusta coquetear con el escándalo para ganar unos dólares más. Al menos se intuye cómo funciona, no como esas de Ikea que los españoles miramos con asombro y resignación.
La huevera skinhead
No tiene a Hitler como protagonista, pero tampoco deja indiferente el marketing de guerrilla que desarrolló la agencia Nordpol de Hamburgo para la campaña Loud against nazis, destinada a alertar y concienciar ante el ascenso de la extrema derecha en Alemania. Los creativos convirtieron la cabeza de los boneheads en hueveras para que puedas “sacarles esas ideas”, pero lo cierto es que el proceso real pasa por chafarlas y comerte los ‘sesos’. Perturbador cuando menos.
Tal vez ya haya quedado antiguo, pero yo siempre recordaré el famoso poster de «Its just a hat». Con un sombrero transformaban la silueta de hitler en la de chaplin. Me pareció fantastica