Ding, dong.
– ¡COÑO! Pero si tú eres el Fruckenber ese, el Truquenberg, el Zurkenberg…
– Puedes llamarme Mark.
– Pasa, pasa.
– No, que estoy muy liado. Mira, he venido a tu casa porque eres de los pocos que no han continuado la cadena de correos, esa en la que informábamos de que si no reenviabas el email a todos tus contactos tendrías que pagar 40 euros por cada amigo que tuvieses registrado. Y como no lo has hecho, pues vengo a cobrar el dinero.
– ¡Pero qué dices! Pensaba que todos esos correos eran mentira. Si jamás les hago caso.
– Pues mira por donde son verdad, así que vete preparando la pasta. 184 amigos, a 40 euros por cabeza, me salen 7.360 euros.
– Dios mío, pero si encima no hablo con casi ninguno, solo los tengo por cotillear. ¿Y van a hacer lo mismo con Twitter? Que allí tengo 368 followers.
– Claro, se han vuelto muy peseteros desde que han salido a Bolsa.
– Y me dirás que también es verdad lo de que quedan muy pocas cuentas libres en Whatsapp y que si no reenviaba me darían de baja por no estar activo…
– Completamente cierto.
– Ufff. ¿Y lo del powerpoint que me mandó ayer mi madre? El de las 63 diapositivas con fotos de gatitos.
– “The cat file” lo llamamos nosotros. ¿No llegaste al final?
– No.
– Pues pone que si no lo reenvías a 15 contactos en menos de 24 horas morirás decapitado.
– Creo que me llegó más o menos a esta hora. Oye, que me daba reparo preguntar y tal, pero… ¿ese que te acompaña es un búho enorme?

Me gusta mucho esta sección que tenéis de relatos de Halloween! Me gustaría que fuerais más constantes con ella! Realmente le veo mucho potencial! Gracias por compartirlos.
Me ha gustado mucho vuestra colección de relatos de terror! muchas gracias por compartirlos por aquí!