cuentoshalloweenIII

Ding, dong.

– ¡COÑO! Pero si tú eres el Fruckenber ese, el Truquenberg, el Zurkenberg…

– Puedes llamarme Mark.

– Pasa, pasa.

– No, que estoy muy liado. Mira, he venido a tu casa porque eres de los pocos que no han continuado la cadena de correos, esa en la que informábamos de que si no reenviabas el email a todos tus contactos tendrías que pagar 40 euros por cada amigo que tuvieses registrado. Y como no lo has hecho, pues vengo a cobrar el dinero.

– ¡Pero qué dices! Pensaba que todos esos correos eran mentira. Si jamás les hago caso.

– Pues mira por donde son verdad, así que vete preparando la pasta. 184 amigos, a 40 euros por cabeza, me salen 7.360 euros.

– Dios mío, pero si encima no hablo con casi ninguno, solo los tengo por cotillear. ¿Y van a hacer lo mismo con Twitter? Que allí tengo 368 followers.

– Claro, se han vuelto muy peseteros desde que han salido a Bolsa.

– Y me dirás que también es verdad lo de que quedan muy pocas cuentas libres en Whatsapp y que si no reenviaba me darían de baja por no estar activo…

– Completamente cierto.

– Ufff. ¿Y lo del powerpoint que me mandó ayer mi madre? El de las 63 diapositivas con fotos de gatitos.

– “The cat file” lo llamamos nosotros. ¿No llegaste al final?

– No.

–  Pues pone que si no lo reenvías a 15 contactos en menos de 24 horas morirás decapitado.

–  Creo que me llegó más o menos a esta hora. Oye, que me daba reparo preguntar y tal, pero… ¿ese que te acompaña es un búho enorme?

 

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