Que nadie se ofenda pero los feos han hecho más por el Inbound Marketing que muchos publicistas. Vamos a explicarlo: al contrario que los guapos, cuya belleza superficial es el mejor arma para irse con alguien a la cama, los tipos aspecto difícil están obligados a emplear técnicas más… sofisticadas. Es el principio del marketing de atracción y en eso, los feos, pueden machacar a cualquiera que se ponga por delante.
En los últimos años, la publicidad tradicional ha visto cómo sus encantos de chica mona seducen cada vez menos. Ya no es cuestión de un cambio de look sino de prestar más atención a la calidad del contenido. Empatizar con el público, aportarle valor, atender sus problemas… y en eso nadie tiene más experiencia que los feos. El tema ha dado incluso para un rap que circula por Youtube…
Cuando no existía Internet, el marketing (el bueno al menos) era como un guaperas que seducía con una simple mirada. No necesitaba emplear muchas palabras. Pero las tornas han cambiado debido en gran parte a las redes sociales; ahora la fiesta se ha convertido en una barra libre donde cualquiera puede servirse una copa y donde el público ya no espera sentado a que le saquen a bailar.
Durante décadas, los medios han bombardeado al público con promesas que no necesariamente satisfacían sus necesidades reales. Internet ha acrecentado esta ilusión y el uso de métodos invasivos han acabado por mermar las dotes persuasivas de la publicidad tradicional.
Para Guy Kawasaki, ex director de Marketing de Apple, “cuando hechizas a la gente, tu meta no es hacer dinero con ellos y conseguir lo que ellos quieren, sino darles satisfacción”. En esta última palabra reside una de las claves de la nueva cara publicitaria.
Según un estudio de la Universidad de Tennessee, los feos atraen más a las guapas porque el varón poco agraciado se esfuerza más por mantener una relación, mientras que las mujeres encuentran en ellos lo que buscan: grandes dosis de atención y apoyo.
Pero el marketing es un seductor nato. Y al igual que sucedió en los tiempos gloriosos de la radio o la televisión, su futuro pasa por la reinvención. La respuesta parece hallarse en el Inbound Marketing o marketing de atracción, un tipo de publicidad que intenta captar clientes de una forma más cercana, empleando tácticas que parecen despojadas de un fin comercial.
En el arte del flirteo, el feo intenta provocar un encuentro (posicionamiento SEO) e iniciar una conversación interesante (Social Media Marketing). Dedica toda su atención y responde sin vacilar, pero nunca muestra sus verdaderas intenciones. Si lo hace, sabe que está perdido. La base de su estrategia radica en ganarse la confianza de la otra persona practicando la escucha activa.
Parece fácil pero no lo es. Un tema inapropiado o un despiste puede condenar nuestra estrategia al fracaso. Sirva de ejemplo esta escena de Friends, donde dos tipos corrientes como Ros y Chandler nos enseñan lo que nunca se debe hacer en el Inbound Marketing…
“El marketing no es una batalla de productos, es una batalla de percepciones”, argumenta Al Ries, publicista y escritor. En el Inbound Marketing la mejora de la percepción se consigue cautivando al público con valores añadidos. Dice el refrán que la suerte de la fea, la guapa la desea. Pero nunca fue cuestión de suerte sino de esfuerzo, perseverancia y actitud.
Si sigues teniendo dudas después de leer los 1.001 consejos sobre Inbound Marketing que circulan en la red, hazme caso: pregúntele a un amigo feo. No encontrará lección más valiosa.

Interesante, buen artículo!
Muchas gracias por leernos, Daniele. ¡Un abrazo!
Una gran metáfora. La verdad es que esta técnica requiere bastante esfuerzo, no sirve de nada enlazar de un contenido a otro sin ningún sentido. Cuando realmente sigues una estrategia se notan los resultados
Me habéis aclarado muy bien lo que es esta estrategia de marketing que no lograba pillar del todo por otros post que había leído en internet! De entre todos me quedo con el vuestro!