Tarde o temprano alguien te pedirá el logotipo de tu negocio: la imprenta para hacer las tarjetas de visita, otra empresa para añadirte como colaborador en nosequé evento, el primo que te está haciendo la web… Si eres de los que piensa “Mmmm, pues este mismo valdrá”, ten cuidado. El formato de archivo que envíes es directamente proporcional al número de miembros de tu familia que el diseñador gráfico maldecirá en cuanto reciba tu correo.

JPEG
Te contesta que no le vale y no lo entiendes. Si tú lo ves bien, él/ella también debería. Todo el mundo puede abrir esos archivos, ¿qué problema tiene pues este maldito diseñador?
Las imágenes en JPEG son una totalidad, o lo que es lo mismo, el fondo blanco sobre el que reside tu logo también va incorporado. Eso es un problema si se va a colocar sobre un fondo de color porque quedará como una chapa.

Si encima el logo no tenía ‘aire’ (espacio entre la imagen y los bordes del documento) en el JPEG, el resultado es cutre a más no poder.

Además, los JPEG se pixelan si se agrandan y, debido a su comprensión con pérdida, dan muchos problemas con determinados colores como el rojo. Cuanto más se editan, más calidad pierden.
Los JPEG pueden valer para diseños en los que el logo no tenga que aparecer muy grande y se compongan sobre un fondo blanco. Pero no eres tú quien se va a encargar de la creatividad, ¿verdad? ¿Por qué la estás condicionando entonces?
GIF
Como no sabes dónde guardas el archivo de tu logo has entrado en tu web y copiado el que está en la home, ¿verdad? Reconócelo, admítelo, no discutas, no le vas a engañar. ¿Y piensas que el diseñador va a conseguir un resultado profesional con un archivo que solo pesa 3Kb? Sigue leyendo…
PNG
Bien, vale. Si tiene buena resolución es una alternativa aceptable para muchas aplicaciones, sobre todo las online. Es como un JPEG pero no tiene el fondo blanco, por lo que no limita tanto los diseños. Un problema importante: si no envías versiones del logotipo en positivo/negativo estás condicionando su uso para fondos oscuros/claros.

WORD
¿Un archivo de Word con el logo pegado dentro? ¿De verdad? ¿Pero qué clase de perversiones dominan tu cabeza? ¿Por qué causar tanto dolor? NO LO HAGAS.

El diseñador dudará un momento y acto seguido ampliará el documento un 6400% para comprobar si se pixela. Si descubre que el original desde el que se ha creado el PDF no proviene de un archivo vectorial (véase apartado EPS / AI), poco o nada podrá hacer con eso que le acabas de enviar a no ser que dedique unas horas a intentar rediseñarlo o conseguir algo decente. ¿Se las vas a pagar? No creo. ¿Quieres cabrearle aún más? Pon una contraseña al PDF para limitar los permisos de edición y no se lo digas; le encantará la sorpresa.
BMP
¿Conoces esas teorías del lenguaje no verbal? Pues al enviar este tipo de archivos esto es lo que le estás contando al diseñador: el logotipo de tu negocio se ideó en 1964 y no lo habéis modificado desde entonces; tienes instalado Microsoft Paint en tu ordenador y te satisface utilizarlo de vez en cuando; eres de esa clase de persona que no tiene reparos en mandar correos electrónicos de más de 20 Mb; etc. E-T-C.
EPS / AI
Es la única posibilidad de que el diseñador te dedique un emocionado “Viva la madre que te parió”. Los archivos con extensión EPS o AI, los denominados vectoriales, son aquellos que te envió el que creó tu logo pero que nunca has podido abrir porque no tienes el programa correspondiente. Que tú no puedas verlo no debería ser un problema: tampoco te dejan tocar los botones en una central nuclear y eso no te extraña. Pero el diseñador, el de la imprenta… ellos sí pueden y es a ellos a quienes debes enviárselo. Si el logo que tienes es formato “FH+un número” quiere decir que se creó con una versión determinada de Freehand, otro programa de dibujo vectorial, pero podría dar problemas de compatibilidad ya que esta aplicación está en desuso. Esa es otra guerra.
Si además acompañas tu archivo EPS / AI con un manual de identidad corporativa y una foto tuya de cuerpo entero es probable que el diseñador te pida matrimonio.

¡Qué bueno! No puedo parar de reírme… pero lo peor es que… es ¡¡absolutamente cierto!! Me han ocurrido todos y cada uno de los casos que describes XP
Enhorabuena, es un arte dar toda esa buenísima información en clave de humor. Estaré atenta a vuestros post 🙂
Muchísimas gracias, eres muy amable 🙂
Gracias Javier, muy ilustrativo y me he sonreído mucho con tu estilo humorístico.
Muchas gracias, muy amable, Adriana.
Lo mismo digo! lo mejor del artículo sin duda es el tono que empleas. Me ha gustado mucho!
jajajaaj…… este me lo guardo para usarlo como arma disuasoria.
Felicidades!!
Muchas gracias Eva 🙂
Es genial!!! Y completamente cierto!! Me he reído muchísimo sobre todo con el final!! Muy buena manera de explicarlo!! En serio hay gente que hace lo del word? ESTUPEFACTA me dejas!!
Un saludo y felicidades!!
Nos alegra que te haya gustado, Raquel. Lo del Word es completamente cierto, palabrita. 🙂 ¡Muchas gracias por comentar!
Sí Raquel! yo también corroboro lo de Word! a mí también me ha gustado mucho el artículo Javier! enhorabuena por el blog!
Qué bueno! La verdad es que sois super graciosos escribiendo.
Muy divertido y muy cierto. La verdad es que hay cada chapucero… O personass que confian en el primo del amigo de la tia y que resulta que el resultado no es lo que pensabamos y por compromiso así lo dejamos…
Muy bien explicados todos estos formatos y de una forma muy original. Muchas gracias por darle ese toque de humor a los artículos siempre. Saludos