Con tanta información pululando por las redes sociales, tirar de ingenio es fundamental para hacerse oir. Sobre todo si lo que pretendes comunicar es un hecho atroz, de esos a los que vuelves la espalda con sólo percibir su hedor. Como la muerte de periodistas en conflictos bélicos. Es algo que has escuchado muchas veces, una realidad que se repite cada cierto tiempo y a la que al final te acabas acostumbrando. Un ejemplo más de cómo la crueldad se transforma en indiferencia con alarmante facilidad o, en los mejor de los casos, en puro morbo.
Todo esto viene a colación del lanzamiento de #Deadtweet, la ingeniosa campaña con la que Reporteros sin Fronteras (RSF) quiere llevarnos de la mano hasta el barro. La iniciativa, ideada por la agencia de comunicación JWT París, tal vez les resulte familiar: a través de un perfil ficticio en Twitter, la organización revive la experiencia de los periodistas que trabajan en el centro del peligro. Como esos falsos timelines que se dedican a tuitear acontecimientos históricos como si estuvieran sucediendo ahora mismo.
La crudeza de la estrategia de RSF comienza en la imagen de la propia campaña, en la que podemos observar una mano inanimada cubierta de tierra y sangre. A su lado, un smartphone cuya pantalla encendida muestra un código QR. Cuando el usuario lo enfoca y escanea, se lanza la aplicación de Twitter que lo sumerge en el corazón del live tweet de un reportero ficticio que se encuentra en el núcleo del conflicto en Homs.
La aplicación le hace revivir los últimos minutos del informador; éste los describe con precisión a través del hilo de su información; los acontecimientos toman poco a poco un giro inesperado y peligroso, hasta el desenlace final. Desdoblada en prensa y carteles, la experiencia #Deadtweet finaliza con un escueto mensaje de sensibilización que el usuario puede compartir en las redes sociales.

Para acabar, y antes de que cierres este post, te dejo un dato para la reflexión: desde el inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, 38 periodistas ciudadanos y profesionales de la información han sido asesinados. Que esto se sepa también depende de ti.
