Querido Powerpoint. Me estás tocando hoy mucho los cojones. Primer aviso.
— Gro (@grofesor) diciembre 3, 2012
No quiero saber mas de Access #Odio #BaseDeDatos.
— Aidee Gorrzegz. (@AideGorrzegz) febrero 12, 2014
El infierno son un montón de tablas excel con formulas mal calculadas en formato CSV.
— Sasa Prime (@__Sasita) noviembre 18, 2013
Illustrator, pequeño saco de mierda, te cortaría cierta parte de tu anatomía si fueses una persona.
— Anilla (@Erengalad) febrero 12, 2014
A lo largo de nuestra vida, todos hemos odiado algún programa informático con más rabia que a una ex pareja infiel. La curva del aprendizaje informático es dura y pronunciada. A relaxing cup of 1011001 in Windows Square. ¿Cuántos programas tenemos que aprender a lo largo de nuestra vida? ¿Cuántos utilizamos de verdad en nuestro trabajo cotidiano? ¿Cuántas funciones olvidamos en menos de 10 minutos? ¿Quién se ha enterado de algo en una clase de formación con más de tres alumnos?
El día que odié Word
La primera vez que trabajé en una oficina, mi compañero de mesa me preguntó si sabía utilizar el Word. «Claro», respondí con una sonrisa ladeada. «Pues necesito que combines unas etiquetas para hacer un envío postal». Estuve sudando más de media mañana mientras intentaba descifrar qué significaba «combinar etiquetas» y, no menos importante, cómo hacerlo. Al final lo logré gracias a otra compañera pero, diez años después, no he tenido que volver a combinar etiquetas ni una sola vez. Ese día juré no volver a utilizar Word para otra cosa que no fuera redactar textos y darles cierto formato para estructurarlos. Ni combinar, ni maquetar, ni diseñar carteles… Word para escribir y punto.
¿Para qué querría aprender a usar Photoshop cuando se usar Paint? — Kaizzer (@Kaizzer) Mayo 9, 2013
Ahorrémonos disgustos innecesarios. ¿Quién se ha instalado Photoshop y ha pasado la fase de aplicar los efectos que vienen por defecto? ¿Recuerdas ese día en el que te creciste y quisiste montar una presentación en Prezi? Replantéatelo: si un programa informático no condiciona tu valía profesional, no te sale a cuenta dedicar horas y esfuerzos para sacar adelante un trabajo muy puntual. Jamás conseguirás un resultado profesional y habrás perdido un montón de horas productivas. Si la opción es factible, defiende a muerte que ese trabajo lo realice un experto que sí domine la aplicación y que, aún mucho más importante, cuente con la experiencia y la sensibilidad necesarias para ejecutar un buen trabajo.
Las curvas del placer
Now to learn InDesign *gulp*
— Sam Linsell (@drizzleanddip) febrero 17, 2014
Buenas noticias si quieres o tienes que aprender un programa. Al principio te costará un poco, pero con perseverancia (y buenos profesores/recursos) enseguida aprenderás un montón en un relativamente breve periodo de tiempo. No es que nos guste dar ánimos, es lo que decía Hermann Ebbinghaus, el señor alemán que sentó las bases de la teoría de la curva del aprendizaje. Creo que todos estaremos de acuerdo en clasificar a las aplicaciones informáticas en el grupo de «aprendizaje con complejidad», por lo que así sería su curva (el eje horizontal marca el tiempo dedicado a aprender y el vertical los avances logrados durante ese periodo):

Aún más interesante nos parece la teoría de la curva del olvido de Ebbinghaus. Resumiendo: o te pones en serio o en cuestión de días no recordarás ni cómo se llama el programa.

PD 1: Perdón si has llegado aquí buscando cómo aprender Excel o Premiere. A nosotros nos excitan más otros programas…
PD 2: Rencor infinito a quien creó el siempre fácil y amable Microsoft Access.
IMPRESIONANT Javier!
M’agradat molt el post. Sóc una fiel seguidora vostra i els desitge el millor.
Moltes gràcies, Rosa Ana. Sempre ets benvinguda 🙂
Muy bueno, ¿quién no ha odidado alguno de estos programas en algún momento? A mi el power point me ha sacado de quicio más de una vez
Mi lista sería tan larga que no cabría en un solo artículo !
A mi no me gusto el eMule.
Ultimamente no me gusta el spotify